martes, 25 de marzo de 2008

Green Peace

Cuando uno no es demasiado bueno, pero sí tiene muchas ganas de hacer cosas, puede ocurrir esto, que el proyecto se te escape de las manos y dejes ver lo malo que eres haciendo un cómic. Al menos tiene la gracia de dejar a las claras mi admiración por Corben. Hace unos meses alguien tuvo el humor de recuperar esta "historia" en un blog dedicado al autor estadounidense. Originalmente se publicó en la revista Tapón, editada por la Caja de Ahorros de Asturias. Sí, ahora la miro y me sonrojo.